Félix Grande

Si tú me abandonaras

de Félix Grande

como una fruta verde que se arrancó al manzano,

de noche soñarías que te mira mi mano

y de día, sin mi mano, serías sólo una pausa;

si yo te abandonara me quedaría sin sueño

como un mar que de pronto se quedó sin orillas,

me extendería buscándolas, con olas amarillas,

enormes, y no obstante yo sería muy pequeño;

porque tu obra soy yo, envejecer conmigo,

ser para mis rincones el único testigo,

ayudarme a vivir y a morir, compañera;

porque mi obra eres tú, arcilla pensativa:

mirarte día y noche, mirarte mientras viva;

en ti está mi mirada más vieja y verdadera.

Félix Grande

Poemas de amor