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Poema de Amor - Foro de Poetas Un lugar para compartir Poemas
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lz Aprendiz
Registrado: 12 Ago 2007 Mensajes: 552
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Publicado: Jue 06 Sep, 2007 7:03 pm Asunto: La Casa del Sol (cuento) |
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La Casa del Sol
Cuando llegué a la entrada del pabellón mis pasos dejaron una huella de cansancio que se extendía por mis ojos formando dos cuencas oscuras.
La miré a través de un enrejado pequeño, y a medida que me acercaba, divisé en sus ojos cierto dejo de tristeza y de vacío, mezclado con una cristalina perlada, pronta a resbalar. Sara lleva años en la clínica neuropsiquiátrica. El veredicto dado a sus actos parecía condenarle la alegría a mirar detrás de una ventana cómo las palomas arremolinaban blancos vellones frente a la gran cúpula de la iglesia.
La lluvia es más suicida en la ciudad: ese sollozo que muere en profundo silencio… ella lo ve mientras sus pupilas se mimetizan con el entorno. Su belleza parece descubrirme.
Como ya he dicho, fueron sus actos quienes le escribieron con la pluma de la infamia y el infortunio, su destino. Despertarse bruscamente y sobresaltada, pasar las noches bajo el mandato del insomnio; no sé si su razón fuera la mera construcción de sus miedos, o del expectante misterio. Misterio de mirar un rincón y no ver más allá que sus paredes sombrías. El enigma de oír el mecer de los árboles sus ramas. El secreto que oculta la falta de valor para apagar una lámpara. El incomprensible instante en que la razón no diferencia entre sueño y realidad. La oscuridad.
Cuando me lo contó, refirió para mi asombro, su llegada a la casa de sus primas, comienzo de vacaciones, y el resto que le sigue a la historia que comenzaré a narrar.
1
El sendero aledaño al bosque abría sus frondosos brazos al ataque del viejo Rambler. Las ramas de los álamos rozaban las ventanillas como intentando saludar a Sara, que desde adentro, cubríase la vista del sol, cuando éste, acuchillaba el corazón de la alameda. Llevando el índice a su boca _como si pidiese silencio a un niño_ se dirigió al chofer del auto:
_Cuánto falta Víctor?_
_No creo que mucho, señorita_
Largo rato vio sólo álamos pasar de uno y otro lado. ¡Pero si llevamos casi cinco horas!_. El viento silbaba a través de sus pequeños oídos. Su rostro era encendido como una llama en penumbra, Sara era un prodigio de belleza, sus ojos azules eran apenas un ígneo matiz que ornaba el cuadro de su rostro, blondos cabellos, delicadas manos. Era día de primavera, la tarde moría en brazos del sol.
La entrada a la mansión era anunciada con un letrero de madera _ ¿Qué dice Víctor?_
_Jamás podría leerlo señorita_ el ser huérfano del alma a Víctor le molestaba fácilmente. “La casa del sol” habría sus puertas y el pedregullo sonaba a medida que se avanzaba hacia ella.
Exuberante y magníficamente construida, amplia fachada, de blanco toda, sus pequeñas ventanas se repartían como si tuviese ojos por todas partes. Podía verse un gran ático de forma casi oval, con linterna en medio punto, que mostraba una fina arquitectura a simple vista, las protagonistas eran las diminutas ventanas.
Sara bajó del auto y con ella sus emociones más profundas. Después de doce primaveras sus lastimosos ojos vieron la imagen de sus dos primas, Ángela y Lourdes. Parecía ahora tan corta la distancia para el tan largo abrazo que estrecharon, entre llantos.
_¡Si apenas teníamos catorce años las tres! ¿Qué fue de tu vida y de tus cosas?_ Dijo Ángela. Las palabras en la boca de Sara intentaron emerger todas juntas, y al no poder hacerlo, prosiguió con emocional silencio a devolverles abrazos. _Vamos adentro_ Exclamó Lourdes.
_Cuánto te echamos de menos, y bien, cuéntanos algo… ¿terminaste tus estudios?
Bueno… estoy viviendo sola, cerca de la facultad, hace un año… Me faltan tres años para terminar la carrera, ingeniera en agronomía_ ¿Y ustedes?
_ ¿Recuerdas a aquel muchacho que trabajaba en el cañaveral? Ése… Marcos, ¿qué pasó con él? _dijo Ángela satíricamente_
_Nada… fueron todos rumores_ explicó Sara, envuelta en sonrojos, y estallaron todas en risotadas.
_ ¡Pero tenía veinticuatro años él y tú sólo catorce!_
_Y unos ojos… ¡vaya, que han sabido ustedes más de mí, que yo de ustedes! Dijo Sara
_Nosotras no tenemos más que hablar de monjas y… días de claustro completo. Nuestras tardes no han sido más que torturas desde que murieron nuestros padres. Nada de salir de noche, ni de hablar con extraños. No conocer más que a la servidumbre de siempre, haciendo las cosas de siempre. Que rezar, que ir al colegio, que encerrarnos a estudiar, mas, desde hoy será distinto, prima mía, ¡porque tú lo harás distinto!
_¿Qué no sabes quién llega mañana?_ interrogó Lourdes.
_Mañana vendrá Luz, seguro que le recuerdas, la odiábamos cuando niñas… se quedará por unos días, hasta que le llame su novio_.
Sara no recordaba a Luz con buenos presagios, una vez ésta la había empujado por el estanque, provocándole una herida la mano izquierda. Al fin, sólo eran cosas de niñas, aunque no aquel día, en que Luz, disfrazada con el mantel de la mesa principal, le había asustado en una noche de lluvia, sabiendo muy bien el miedo que Sara le tenía a la oscuridad. En ese aspecto todos recordaban a Sara a partir de allí ¿Cuántas veces Flora (el ama de llaves) acudía a calmar los gritos de las niñas en plena noche? Mas siempre el berrinche tenía en su autoría a Sara.
Ella eligió una habitación que daba al frente, con vista al florido jardín. Según Flora, era el cuarto más luminoso y ello se vio cuando cayó la noche: fue lo último en dejarse cubrir por el manto de la niebla. Sara cerró las ventanas de triangulares vidrios. Descorrió las sábanas. Sus ojos lentamente se cerraron, fue un día muy largo y había que descansar. En pocos segundos el sueño se hizo de ella, dándole un aspecto aún más angelical, digno de su prodigioso ser.
2
Luz llegó en la mediatarde del jueves. El cielo estaba pintando negros nubarrones. Lo que más llamó la atención de Sara fue lo cambiada que estaba Luz, parecía de más años que los que realmente tenía. Casi no hubo abrazos, apenas palabras entre las cuatro primas. Tampoco ni Ángela ni Lourdes entendían el porqué de la visita de Luz.
_He venido por las hectáreas en venta que están junto a la casa, mi esposo Julio, ha mostrado gran interés en ellas, sobre todo en la pequeña casita que se alza en su centro, ¿quién la construyó? No parece ser…_ Ángela la interrumpió:
_Hay quienes dicen que ese lugar está embrujado, tonterías, seguro. Un peón del cañaveral hablaba de ruidos de cadenas, armas, y que los perros ladran hacia donde no hay absolutamente nada…_
Sara se interesó en el tema: ¿pero ustedes alguna vez escucharon algo?_
_Son tonterías, no te asustes, leyendas que cuenta la gente desprovista de cultura_.
_Leyendas_ siguió Lourdes: _ algunos dicen que en estas tierras se libraron en épocas pasadas sangrientas batallas, y que a los caídos en combate, no se los podía llevar a cementerios para darles sepultura, las bajas eran terribles, entonces se optaba por enterrarlos en los campos aledaños, sin darles siquiera santa sepultura_.
Luz se encogió de hombros y frunció el seño, luego se levantó. Sara quedó seria, asustada.
La servidumbre llegó para anunciar la cena. Era notoria cierta austeridad por parte de la sra Flora. La cena volcó risas y comentarios acerca de la vida íntima de cada una. Sara pensó en su primo Francisco _ ¿tienen fotos de Francisco?_
_No, ni una_ contestó Lourdes _se perdieron todas en el incendio_.
_¿Cual de los dos incendios, el primero o el segundo?_ Atacó Luz
_En el que murieron mis padres_ respondió Ángela.
Recordar el episodio borró a Francisco del pensamiento de Sara. Dos grandes incendios devastaron la mansión con grandes tragedias. El primero acabó con la vida de sus dos tíos, el segundo a gran parte de la servidumbre. Sus dos primas se salvan de pura casualidad, pero la hermanita de Lourdes y Ángela, Margarina, no pudo ser rescatada y encontraron su cuerpo calcinado en su habitación. La casa fue restaurada a nueva, pero respetando sus detalles. Desde aquel día todos los sobrevivientes procuraron el silencio. Algunos culparon a la servidumbre de causar los incendios. El primero acusado fue Marcos, un joven amigo de Sara _quien le besara por primera vez_. Al comenzar el incendio, Marcos fue el último al que vieron salir de la casa. Cuando ocurrió el segundo incendio, tres años más tarde, encontraron una botella de kerosén junto a cosas personales de Marcos, quien negó todo y dijo a Flora, que el lugar estaba maldito, que se incendió “como por arte de magia” y que se incendiaría varias veces hasta no quedar nada. Luego nadie más supo de él, los que lo creían loco dicen que se disparó en la cabeza.
Concluida la cena, Sara se dirigió a su cuarto. Tardó poco en quedar dormida, pero con la lámpara prendida.
Luz se dirigía a su habitación lentamente. Había comenzado a pensar en las batallas de los campos y en negarse a que su novio los comprase.
_ Sería una estupidez, mas, ¿si es verdad lo de los aparecidos?_ Se encontraba sentada frente al espejo del toilette del cuarto, el cuarto de Margarita, su pequeña prima fallecida en el segundo incendio.
El recinto era rústico, con varios espejos, la luz de las velas le daban un aspecto un tanto lúgubre. Las velas sembraban luz en los ojos de Luz. Se encogió de hombros. Escalofríos: sinónimo de miedo.
Mientras peinaba sus cabellos de espaldas a la cama sintió un movimiento en ella, y el crujido de los balaustres que sostenían la baranda de madera. Siguió peinándose, ceño fruncido, piel de gallina, mientras siente deslizarse una gota de sudor en su frente, y sin embargo, sentía frío. La habitación fue invadida por un destellante sonido, un silvo con ida y vuelta. La desesperación le hacía morder los labios. _Pensaré en otra cosa: ¿qué estará haciendo Julio en este momento?_ preguntó casi en voz alta… o al menos eso parecía, cuando una voz le respondió:
_Quizás esté con otra_ la voz se lo susurró a sus espaldas, pero el espejo nada reflejaba, más que su rostro atemorizado. Y no le quedó más que voltear hacia la cama, donde estaba Margarita, sentada sobre la cama. La imagen era algo más que una aparición: era una horrorosa realidad que yacía con las manos prietas a una vela que encendía las sábanas y los cortinados de raso, hasta el vello ralo de la alfombra.
Luz, ante tamaña visión cayó desmayada al suelo, luego de que el viento al entrar por las ventanas apagara todas las velas, incluso la que Margarita apretaba con sus pequeñas manos.
3
Maletas preparadas, equipaje listo. Aún sin el llamado de su prometido, Luz decidió partir inmediatamente de la mansión. No quería contar el episodio horrible que había vivido, pero las quemaduras en las cortinas y las sábanas, obligaron a que le les explique a sus primas qué había pasado.
_Es imposible Luz… ¡eres la mayor de las cuatro! ¿y decides irte porque dices que viste un fantasma?_
A Lourdes le siguió Ángela: _ en esta casa nunca ha habido aparecidos, Luz, tú lo soñaste. Aparte, se supone que Margarita jamás querría molestarte_.
Luz no la escuchó, y partió cuando su esposo llegó para buscarle. Se fueron antes del mediodía.
_Al fin se fue Luz, nunca comprendí a qué vino_ la voz de Ángela entumecí los oídos de Sara, sobresaltada con el relato de Luz. No ser habló más acerca del tema.
Durante el día fueron a cabalgar hacia el lado de los campos aledaños a la mansión. El día se prestaba para un paseo por el bosque, mientras el sol quemaba la hierba del soto. La alameda no dejaba la mera impresión de conocer el lugar ni un instante, bastaba con adentrarse en sus fauces para comenzar a pensar que en cualquier momento podía uno perderse.
4
La noche trajo consigo un vago presentimiento que erizaba la piel de Sara, y parecía que sus primas sentían lo mismo.
Estruendos dieron la anunciación a la tormenta que dominó con supremo mandato. Cenaron un pavo que los peones se encargaron de matar ese mismo día, bastante trabajo les llevó: el animal se retorcía frente a Sara, que contemplaba su sacrificio. Quizá fue por ello que no probó un solo bocado.
Lourdes se acercó a ella con las manos tras la cintura, en una de ellas traía una pequeña cajita de madera aterciopelada, de la cual sacó una cadena de oro finamente engarzada con diamantitos muy brillantes. La pieza era simplemente magnífica. Sara miró a los ojos a Lourdes, mientras ésta se acercaba para prendérsela a su cuello, Sara la interrumpió:
_¿Qué significa esto?_
_Es una reliquia de familia que hemos guardado para ti, en estos años_ responde Ángela
_Pero yo… no, no creo merecer algo así, no podría aceptarla_.
_Por favor acéptala, hace tanto tiempo que queríamos dártela, es un obsequio de parte mía y de Lourdes. La diadema quedó finamente prendida en su cuello; en sus ojos ardía una emoción que era alimentada por los sentimientos más puros, todo culminó con abrazos y lágrimas de alegría.
Llovía incesantemente. Un rayo quebró al cielo en dos partes, junto al álamo donde hizo blanco. Le siguió un repentino apagón.
Quedóse todo a oscuras cuando Sara pensaba que el suministro de luz retornaría, y al no ser así salió del cuarto lentamente: temía caer por las escaleras, o pasar frente al cuarto de Margarita. La puerta del mismo estaba abierta, bajó por las escaleras como pudo, su corazón se aceleraba cual potrillo enfurecido. Odiaba la oscuridad y el hecho de no encontrar un solo sirviente que le prestara lumbre o que al menos le ayudara a descender hacia el comedor. Las ventanas se abrieron de par en par chocando unas contar otras, los cortinados volaban como tules endemoniados. Era una noche sin luna, no se veía absolutamente nada, y las ventanas daban un chasquido similar al de los machetazos de los peones en la zafra. De repente alguien la toma de la mano. Se espantó, pero no por mucho: era Flora con un candil pequeñito, la acompaño hasta el cuarto donde estaban sus dos primas.
_¿Dónde estuviste? Te buscamos por toda la casa, creyéndote afuera, salieron dos peones a buscarte_ Ángela protestó suavemente.
_¡No podía bajar por las escaleras, y cuando pasé frente al cuarto de Margarita, la puerta estaba abierta!_
_Sara, prima mía, estás alucinando, ¡la puerta de ese cuarto está cerrada con llave!_
_Pero yo la… ¡no la cerraron correctamente!_
_Sara, yo misma la cerré esta tarde, antes de cenar, y es más: todos los cuartos están cerrados_
_¡Pero Lourdes, el ático también estaba abierto!, y sus ventanas se abrieron y chocaban unas contra o…_
_Sara ¡por Dios, el ático no tiene ventanas! No después de los incendios: siempre está a oscuras_
Sara se horrorizó de pies a cabeza y se puso en la piel de Luz: nadie le creía. _Por Dios, Ángela, Lourdes, ¡en esta casa asustan! ¡Aquí hay fantasmas!_.
_Sara, no te asustes, aquí no pasa nada_ dijo Lourdes
De repente un fuerte viento sopló por la ventana, apagando el candil. Comenzaron a chasquear las ventanas. _No por favor… prendan una luz, ¡le tengo mucho miedo a la oscuridad!_
_Sara, no hay de qué temer, ven, toma mi mano_ dijo Ángela.
Sara sintió que a su mano la rozaba algo, de tersura húmeda, fina, como ósea, y fría, muy fría. Estrechó fuertemente la mano de su prima, y gritó, gritó muy fuerte.
¿Qué era lo que pasaba? Cuando se divisó un relámpago en el cielo fue suficiente para verlo todo: Ángela estaba junto a ella y le tomaba de la mano, con la otra tomaba la de su hermana, Margarita, que reflejaba en un espejo su aspecto cadavérico y putrefacto. Sobre los hombros de Lourdes estaba su padre, que miraba a Sara con una sonrisa amenazadora. Flora, de cuerpo totalmente calcinado, en un rincón, junto a la madre de Lourdes y Ángela, quien apagaba uno a uno los candiles de la casa.
La imagen la completó la voz de Lourdes:
_Así es, mi querida prima: todos en esta casa estamos muertos. Tenía razón Marcos, la casa está maldita y vuelve a incendiarse todos los años en esta fecha. Tú eres nuestra invitada a presenciarlo: eres la única que falta de nosotras, la única que sigue con vida, aunque no por mucho tiempo, al prenderte la cadena de mi madre estás condenada a morir como todos_.
Sara comenzó a correr, la casa empezó a arder, empezando por el cortinado, hasta el vello ralo de la alfombra.
Corrió hasta una ventana desesperadamente y antes de que ésta se cerrara, se arrojó al vacío, su cuerpo rebotó contra el lodo del jardín. Las lápidas de su familia estaban en el bosque aledaño, más una tumba abierta que la estaba esperando, había que completar la familia.
Sara corrió y corrió por el bosque, hasta cansarse, y llegó a la carretera donde cayó rendida. Había cruzado, en plena tormenta, la alameda completa.
5
Desgarrada y ensangrentada, la encontré bajo un álamo al costado de la carretera. Sus pies tenían quemaduras graves.
Subió a mi auto y poco después de una hora pudo decir la primera palabra. Me besó _fue lo primero que hizo_ será como recompensa por haberle hallado.
El camino fue bastante largo como para escucha su relato completo.
Cuando llegamos a mi casa, después de explicarle que fue Luz quien me mandara a buscarle, vi en su cuello que una cadenita parecía habérsele desprendido. Graciosamente me acerqué a ella y se la prendí, pero cuando terminé de hacerlo, la cabeza de Sara se desplomó de su cuerpo, sin perder una sola gota de sangre, y rodó hasta mis pies.
Desde aquel día, mi suerte no fue otra que la de estar en este manicomio. Aún sigo viendo a la joven Sara, mirarme tras las ventanas, o buscándome por los pasillos. Busca alguien que le desprenda la cadena, pues su pobre alma aún no descansa.
Marcos Aguirre Molina
José Luis Pérez
Agosto 17 de 2004
Todos los derechos reservados
septiembre-2007Copyright©®JoseLuisPerez _________________ Bronca pues entonces cuando quieren
que me corte el pelo sin razón
es mejor tener el pelo libre
que la libertad con fijador...
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lz Aprendiz
Registrado: 12 Ago 2007 Mensajes: 552
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Publicado: Lun 29 Oct, 2007 12:43 am Asunto: |
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Hola amigos poetas!, quiero pedirles una opinión acerca de este cuento, les guste o no les guste, si hay algo que consideren necesario de corregir, espero ansioso sus rtas. Desde ya, 1000 grax. _________________ Bronca pues entonces cuando quieren
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Oscar Regge Aprendiz
Registrado: 17 Feb 2008 Mensajes: 16
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Publicado: Mar 26 Feb, 2008 12:05 am Asunto: Hola |
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Lei tu cuento me parecio muy bueno y bien contado, un inesperado final. Si tubiera que criticar solo seria lo extenso, poque a mi no me gusta leer en la computadora, pero quedo superado por el cuento.
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lz Aprendiz
Registrado: 12 Ago 2007 Mensajes: 552
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Publicado: Mie 27 Feb, 2008 3:26 pm Asunto: |
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Gracias Oscar, muy amables tus palabras, y me alegro que t haya gustado. Es verdad! es un tanto extenso, pero su objetivo es lograr intriga en el lector, para que el final remate con intensidad. Muchas gracias por la crítica, siempre bienvenida. Un abrazo!!! _________________ Bronca pues entonces cuando quieren
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básico Aprendiz
Registrado: 10 Oct 2008 Mensajes: 111
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Publicado: Mar 14 Oct, 2008 6:45 am Asunto: q te importa? |
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gran cuento! me sorprendiste de veras...
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lz Aprendiz
Registrado: 12 Ago 2007 Mensajes: 552
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Publicado: Mie 15 Oct, 2008 6:41 pm Asunto: |
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Gracias, me alegra te haya gustado. Te mando un fuerte abrazo!! _________________ Bronca pues entonces cuando quieren
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parmulo Aprendiz

Registrado: 16 Jun 2008 Mensajes: 70
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Publicado: Dom 14 Dic, 2008 11:46 am Asunto: Para un novelero |
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La verdad es que es un cuento un poquito parmuliano no???
Yo escribí no hace mucho un poema basado en tu cuent, buneo mejor dicho, tu cuento está basado en mi poema.
Te ha quedado bien y espero que tengas tanta capacidad creadora para hacer cuentos y novelas con tu propia imaginación sin necesidad de tener una base.
Saludos
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lz Aprendiz
Registrado: 12 Ago 2007 Mensajes: 552
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Publicado: Jue 18 Dic, 2008 2:19 pm Asunto: |
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Me gustaría me mostraras cuál es el poema tuyo en el que dices que basé mi cuento. Desde ya, gracias por la critica! aunque confieso que no entiendo bien a qué apuntas.
Un abrazo! _________________ Bronca pues entonces cuando quieren
que me corte el pelo sin razón
es mejor tener el pelo libre
que la libertad con fijador...
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parmulo Aprendiz

Registrado: 16 Jun 2008 Mensajes: 70
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Publicado: Vie 14 Ago, 2009 8:29 pm Asunto: Hola D. Marcos |
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Encantado Don Marcos, que creo que es como te llamas no? Decirte que me parece que has elaborado un escrito impresionante, nadie dice lo contrario pero que ese escrito pede estar basado en algún tema en concreto.
Por ejemplo yo hago poemas también en los que me baso en un poeta, una mujer determinada o ya conocida o cualquier otra cosa (puede ser insignificante) pero que ya existe.
Me ha hecho recordar tu escrito a un poema que yo hice hace años... pero que no significa que sea una copia ni nada por el estilo eh?
Te aplaudo en tu escrito y sigue adelante que lo haces bien.
Pármulo
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lz Aprendiz
Registrado: 12 Ago 2007 Mensajes: 552
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Publicado: Sab 22 Ago, 2009 5:31 pm Asunto: Estimado Pármulo |
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Mi nombre es José Luis Pérez, encantado.
Mirá, yo escribí este cuento en el 2004, 2 años antes de incurrir en este foro como para haber leído tu poema y basarme en él. De todas formas, me encantaría leer tu poema, y ver cuán parecidos son, ¿podrías publicarlo? Gracias por contestar y me alegro te haya gustado mi cuento.
Un abrazo! _________________ Bronca pues entonces cuando quieren
que me corte el pelo sin razón
es mejor tener el pelo libre
que la libertad con fijador...
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lz Aprendiz
Registrado: 12 Ago 2007 Mensajes: 552
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Publicado: Mar 13 Oct, 2009 6:51 pm Asunto: |
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Si piensas que me llamo Marcos Aguirre Molina, significa que no entendiste mi cuento. Ese no es mi nombre sino el del personaje que relata la historia... Ahora bien, ¿como es que no lo entendiste, si segun tu, yo base mi cuento en un poema tuyo? Todavia espero tu respuesta, hace 14 años que escribo, me sobran lauros como para que venga cualquiera a culparme de plagio, ubicate. _________________ Bronca pues entonces cuando quieren
que me corte el pelo sin razón
es mejor tener el pelo libre
que la libertad con fijador...
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